¿Recuerdan la fábula sobre el lobo vestido de oveja? En donde por dárselas de astuto terminó frito, su moraleja es que “Según hagamos el engaño, así recibiremos el daño”.
Personalmente creo que la representación de un lobo en esta fábula es demasiado para lo que “ser un lobo” significa, una hiena quedaría mejor, pero supongo que el autor usó al lobo tomando otras consideraciones.
Permíteme cuestionarte, ¿Realmente eres un lobo? ¿Eres un líder nato? ¿alguien a quien la gente quiere seguir? O, por el contrario, sos como una oveja. Mansa e indefensa, incapaz de tomar liderazgo y responsabilidades.
Aparentar lo que no eres, no es de lobos. Es por eso que el disfraz te queda bien, sos el mejor mintiendo, engañando, dando excusas, manipulando y buscando la manera de librarse de la culpa. Todo lo contrario a lo que “ser un lobo significa”. Por eso en realidad no sos más que una oveja con delirios de grandeza.
Discutamos un poco la fábula.
A menudo las personas piensan que aquellos que hacen el mal no reciben el castigo que merecen. Pero la realidad es que la vida siempre se encarga de hacer justicia, o por lo menos así lo creo yo, basta con eso. solo que no es tan rápida como uno la espera. A veces el castigo tarda años en llegar, pero algo es seguro, tal como dañes, así serás dañado y quien riendo la hace, llorando la paga.
Muchas veces nos enorgullecemos
cuando mentimos y engañamos asumiendo que siempre nos saldremos con la nuestra.
Si todavía estás invicto con tus mentiras, quizás ya viene siendo hora de
que busques ser una mejor versión de ti mismo. Las consecuencias del engaño no son
muy buenas y tal como le ocurrió al lobo, este camino podría llevarte a un
desenlace bastante extremo, tómalo como consejo.

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